Cuando encontré estos deliciosos sellos estaba en pleno encargo de una caja como regalo de fin de curso para la maestra de mi hijo, así que, aunque eso mermaría mis ya escuetas ganancias, no me lo pensé dos veces. Es la primera caja que hago estampando previamente la tela para personalizarla al máximo. Es más laborioso pero, dependiendo de para quién o qué sea la caja, merece la pena.
